
Después de nueve meses de vida esta bitácora llega a su fin. Hasta donde pude saber, se necesita bastante entusiasmo para mantener algo tan informe y demandante como un blog. Y por el momento no es el caso. Ahora dudo de cada coma, de cada frase, y sé que no hay pizca de sinceridad en lo que intento escribir. Y la sinceridad, para recordármelo a mí mismo, era la intención final de este blog. Cuando no soy sincero o imaginativo lo único que me gano es un dolor de cabeza. Ahora mismo tengo la boca seca y sensación de vaciedad provocados por el sólo hecho de explicar esto. No obstante, me mantengo activo en la
otra bitácora y espero que la sigan visitando. Ciao.
This entry was posted
on martes, julio 05, 2005 at 1:03 AM.
|
